Caso Luchsinger-Mackay: cuando la opinión pública no es suficiente

2017-11-30T17:11:52+00:0030 Noviembre, 2017|

Fuente: La Tercera

Magdalena Herrera, consultora Mazicorp

Hace unas semanas, nos golpeó el veredicto que entregó el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco, donde absolvió a los 11 comuneros Mapuches imputados por el crimen del matrimonio Luchsinger Mackay, tras el juicio oral desarrollado desde agosto pasado.

La opinión pública ha sido muy crítica durante estos años, decretando hace rato quiénes son los “culpables” de forma anticipada. Y está quiénes son los inocentes. ¿Las pruebas? Para la sociedad no son importantes, por lo que la absolución de los involucrados –para este caso- fue un balde de agua fría que logró levantar cuestionamientos muy importantes: ¿es nuestro sistema procesal penal capaz de lograr justicia a través de la búsqueda de la verdad? ¿Realmente se puede dar con la verdad?

Este “Tribunal público” ha confirmado una realidad que sabíamos se nos vendría encima: las víctimas, curiosamente, siguen siendo las mismas. Víctimas, quemadas, amenazadas o aterrorizadas, para el caso, da igual. Víctimas, al fin y al cabo.

Esta situación, nos lleva a analizar con atención los hechos, la forma en que los medios de comunicación abordaron los acontecimientos y el seguimiento del caso. Nos conduce a preguntarnos ¿cuánto poder tienen los medios de comunicación? ¿cuánta presión puede ejercer la opinión pública en un caso como éste?

Por mucho que en las Redes Sociales y en los medios se diera por culpables a los 11 comuneros imputados, las pruebas no fueron lo suficientemente decisivas para que el tribunal concluyera y resolviera como esperaba la opinión pública, convencida esta última de que estuvieron involucrados en los hechos de la noche de 2013. Esta decisión no solo ha generado gran revuelo, sino que también se comienza a cuestionar la labor de investigaciones y la contundencia de las pruebas.

Pero en lo concreto, hoy sólo hay un detenido por la muerte del matrimonio Luchsinger Mackay. Y nos quedamos con la sensación que, en nuestro país, la delincuencia y el terrorismo le ganan a nuestro sistema penal. Las diferentes autoridades e incluso candidatos presidenciales cuestionan el fallo del tribunal.

El diputado por La Araucanía, José Manuel Edwards, fue lapidario con el resultado e indicó: “Hay más de 600 atentados que están impunes desde el gobierno anterior y alrededor de 600 en este gobierno. Prácticamente no hay condenados en la totalidad de los juicios que se han llevado a cabo y, por lo tanto, lo que hay acá en contra de la familia Luchsinger-Mackay es una violación a los derechos humanos”.

Pero el asunto es que sin pruebas no hay sino la duda razonable, pero no es suficiente con generar corrientes de opinión. El juez, y en este caso el tribunal que lo integran tres jueces, no pueden abstraerse de lo que dice la ley y que todo lo clave para lograr una sentencia o absolución, debe suceder en el tribunal.

Quedamos con una sensación amarga, y nos damos cuenta que es tarea de los comunicadores, con mayor urgencia que nunca, hacerse cargo de la complejidad de la información evidente, donde la percepción o la imagen no son suficientes.