Ética empresarial, un camino que se debe recorrer

2017-11-30T17:17:48+00:0015 Noviembre, 2017|

Fuente: emol

Jesús Martínez, Socio Fundador de The Ethical and Human Rights Compliance (EHRC)

En las últimas semanas, pudimos ver en los medios de comunicación que para las empresas es muy fácil cruzar la delgada línea que pueda destrozar su imagen corporativa. Esto demuestra que las organizaciones están cada día más expuestas a sufrir daño reputacional, a veces sin ser conscientes de que sus acciones pueden desprestigiar su lugar de trabajo e incluso conllevar pérdidas económicas.

La ética es hoy más que nunca un factor muy importante, al ser uno de los principales soportes de la sostenibilidad que tienen las empresas y los agentes que llevan a cabo este comportamiento son las personas. Por este motivo, es crucial estar sondeando cuál es la percepción que tienen de su ambiente laboral, si están a gusto o tienen problemas, y más importante aún, asegurarse de cumplir con los códigos de ética y los valores universales.

La ética es un pilar relevante para la sostenibilidad, porque minimiza riesgos económicos, reputacionales y morales, entre otros, siendo un gran diferenciador y es una importante alianza emocional entre consumidores y sociedades demandantes, de una forma más honesta y humana de hacer negocios y en donde se tiene un concepto más amplio y compartido de la generación de valor.

Hoy en día, las empresas cumplen un rol esencial como catalizadora de una mejor sociedad a través de sus acciones y su compromiso con la comunidad, por este motivo el comportamiento ético que deben asumir es importante, ya que enseñan a trabajar, brindan valores, fomentan y crean una cultura, siendo un ente social que actúa como factor de cambio.

Hay algunos estudios que demuestran el costo que deben asumir las empresas, por un problema ético, como la corrupción. Por ejemplo, en México puede tener un impacto negativo del 10% del PIB, en Brasil solo la corrupción de Petrobras se estima que costó el 1 % de PIB, por nombrar a las economías más grandes de la región.

En América Latina estamos avanzando en el tema y saben que lo primero que deben hacer es crear conciencia que el comportamiento ético es muy relevante para la generación de valor integral y sostenido.

Asimismo, los cargos más altos son clave, empezando por el consejo de administración, la comunicación, la medición, los canales de denuncias, el seguimiento y la continua medición, y el convencimiento que esta es una tarea de largo plazo.

Las empresas ya pueden contar con plataformas e índices para medir la ética de la organización, directa e indirectamente, y es fundamental que se haga a tiempo. Si antiguamente era importante evaluar la calidad en los precios competitivos y logística, hoy eso es necesario, pero no suficiente.

La exigencia social demanda a que las organizaciones sean cada día más éticas, más sensibles y que realmente agreguen valor desde una perspectiva más amplia, no solo generar utilidades.

Es ser y parecer. Cuidar los riesgos, estar atentos y generar un valor social que se transforme en la sostenibilidad de las empresas, la cual finalmente igual impactará positivamente en el resultado económico de la compañía, pero con un valor adicional: el respeto y valoración social.